El baile es la apoteosis de la igualdad dentro de la diferencia.

En ocho años, los chicos y chicas de la Fundación, han pasado de aprender a bailar Boleros, Merengue, Bachata, Samba, Vals, Pasodoble, Tango…, al más divertido y difícil Street dance.

La profesora de baile tiene su propia personalidad y estilo, que queda plasmado en la admiración que por ella sienten sus alumnos.